LA POPU
A más de dos décadas de aquella polémica, el género cordobés celebra su consagración ocupando el escenario que alguna vez le cerró las puertas.
09/06/2026 | 14:11
FOTO: ¿Sabías que el cuarteto fue música no grata en el Teatro del Libertador?
Hoy parece imposible de creer. En un año histórico para la cultura Cordobesa, con el cuarteto reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, el género más representativo de Córdoba se prepara para ser protagonista de una gran gala en el escenario más importante de la provincia: el Teatro del Libertador San Martín.
Sin embargo, durante décadas, la relación entre el cuarteto y el coliseo mayor de la ciudad estuvo marcada por prejuicios, resistencias y polémicas.
El Teatro del Libertador fue durante años el espacio reservado para la música clásica, la ópera, el ballet y las expresiones artísticas consideradas "de élite". Mientras tanto, el género que sonaba en cada barrio, club y baile cordobés parecía no tener lugar dentro de sus históricas paredes.
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Los primeros acercamientos
La primera vez que un artista cuartetero pisó ese escenario fue en 1994, aunque no como protagonista.
Aquel año, Jairo celebró sus 25 años con la música y eligió a Carlos "La Mona" Jiménez como invitado especial para interpretar juntos "Mi querido Amí". Fue un momento simbólico que permitió que, por primera vez, el máximo ídolo popular del cuarteto llegara al escenario más prestigioso de Córdoba.
La historia se repetiría el 6 de julio de 2000, durante los festejos por un nuevo aniversario de la ciudad. Otra vez, La Mona fue invitado de una figura consagrada, en este caso el bailarín Julio Bocca.
La imagen quedó grabada en la memoria de los cordobeses: Jiménez ingresando con su recordado traje de terciopelo turquesa, Bocca acompañándolo con algunos pasos y un Teatro del Libertador repleto de espectadores acostumbrados a la ópera y al ballet que terminó de pie cantando y bailando al ritmo de "Beso a Beso".
Hasta ese momento, el cuarteto era aceptado únicamente como invitado de honor. Una especie de "gustito culposo" dentro de un ámbito que todavía no lo reconocía como protagonista legítimo.
El verdadero escándalo
La situación cambió en 2004.
Ese año, La Barra tomó una decisión que generó una fuerte controversia: celebrar sus 10 años de trayectoria en el Teatro del Libertador. La reacción de una parte de la sociedad cordobesa fue inmediata.
"El teatro es para todos, pero no para todo", "el lugar del cuarteto es en el baile" o "van a romper las butacas" fueron algunas de las frases que comenzaron a escucharse.
Incluso hubo quienes aseguraban que las vibraciones producidas por el público podían afectar la estructura edilicia del histórico teatro.
Pero la polémica no quedó solamente en comentarios de pasillo. La tensión escaló al punto de que algunos integrantes del elenco estable del teatro amenazaron con presentar su renuncia si el espectáculo finalmente se realizaba.
El debate expuso con claridad los prejuicios que todavía existían alrededor de la música popular cordobesa.
Sin embargo, el show se hizo. La Barra celebró sus 10 años sobre el escenario del Libertador, no se rompió ninguna butaca, nadie renunció y el teatro abrió oficialmente sus puertas al cuarteto como protagonista.
Aquella noche marcó un antes y un después.

La consolidación de una conquista cultural
El camino ya estaba abierto.
En 2010, La Mona Jiménez regresó al Teatro del Libertador, esta vez como figura principal, para presentar su autobiografía.
Una vez más, el público respondió de manera ejemplar y quedó demostrado que el cuarteto podía convivir perfectamente con cualquier expresión artística dentro de ese espacio.
Con el paso de los años llegaron nuevos eventos vinculados al género, entre ellos la celebración por los 45 años de Chébere en 2019, otro de los hitos que consolidaron la presencia cuartetera en el histórico escenario.
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Una cuenta pendiente que empieza a saldarse
Hoy, mientras el cuarteto atraviesa uno de los momentos más importantes de su historia tras haber sido reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, resulta difícil imaginar que alguna vez tuvo que luchar para ser aceptado en el teatro más importante de su propia ciudad.
La gala que reunirá a músicos, cantantes, productores, bailarines, técnicos y trabajadores de toda la industria cuartetera representa mucho más que un espectáculo.
Aquella música que durante años fue mirada con desconfianza hoy ocupa el lugar que le corresponde dentro del patrimonio artístico de Córdoba.
La historia parece haber cerrado un círculo: el género que nació en los barrios, que hizo bailar a generaciones enteras y que se convirtió en una marca de identidad para la provincia, finalmente se transforma en protagonista del escenario que durante tanto tiempo le dio la espalda.
¿Qué evento histórico se celebra en el Teatro del Libertador?
Se celebra una gala del cuarteto, reconocido como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
¿Quién fue el primer cuartetero en pisar el escenario del Teatro del Libertador?
El primer cuartetero en pisar el escenario fue Jairo en 1994.
¿Cuándo se realizó el show de La Barra en el Teatro del Libertador?
El show de La Barra se realizó en 2004, marcando un cambio en la aceptación del cuarteto.
¿Qué figura consagrada acompañó a La Mona Jiménez en el Teatro del Libertador en 2000?
La figura consagrada que acompañó a La Mona Jiménez en 2000 fue el bailarín Julio Bocca.
¿Por qué es significativa la gala actual del cuarteto?
La gala es significativa porque representa la aceptación del cuarteto en el patrimonio artístico de Córdoba.