Mundial 2026
14/07/2026 | 16:21 | La selección tendrá este miércoles a un duro adversario en busca de la final. Con una tensión tácita por un duelo especial, "La Scaloneta" quiere escribir su propia historia. Conocé a fondo al rival argentino.
Juan Schulthess
Argentina e Inglaterra protagonizarán este miércoles, desde las 16 en Atlanta, uno de esos cruces que, cada vez que reaparecen en un Mundial, vuelven a activar recuerdos, sensibilidades, emociones y capítulos imborrables de la historia. Un partido que, como dijo Lionel Scaloni, no deja de ser solo un partido de fútbol, pero que está atravesado, en forma casi inmanente e inexcusable, por un abanico de otras cuestiones.
La guerra de Malvinas, el gol "imposible" de Ernesto Grillo en 1953 que abrió una rivalidad deportiva, el escándalo del "Rattin, afuera" de 1966, la inolvidable tarde de Diego Maradona en México 1986 con la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo", la expulsión de David Beckham en Francia 1998 o el doloroso triunfo inglés en Corea-Japón 2002 forman parte de un expediente que excede lo futbolístico.
En este recorrido en Mundiales, donde la geopolítica, el clima social y el orgullo nacional se mezclaron directamente con la pelota, fundamentalmente, tras la Guerra de Malvinas de 1982, el deporte pasó a ponerse el traje de una suerte de venganza y redención entre las dos naciones. Es solo un partido de fútbol, sí. Y, al mismo tiempo, nunca termina de ser solamente eso.
Sin embargo, cuando la pelota empiece a rodar este miércoles en Atlanta, el peso de la historia quedará en un segundo plano. Del otro lado estará una Inglaterra renovada, con Thomas Tuchel en el banco y una generación que intenta hacer realidad un sueño que el fútbol inglés persigue desde hace seis décadas: volver a levantar la Copa del Mundo.
Un camino de menor a mayor
Los ingleses llegaron a Estados Unidos, México y Canadá con el cartel de candidatos y, aunque no atravesaron un torneo exento de dificultades, fueron creciendo con el correr de los partidos.
En la fase de grupos mostraron solidez para quedarse con el primer lugar de su zona, dejando atrás a Croacia, Panamá y Ghana.
En los cruces de eliminación directa aparecieron las señales de carácter: superó a la República Democrática del Congo con una buena dosis de sufrimiento en 16avos; luego, 3-2 a México en octavos, en un partido que se les complicó al jugar buena parte del encuentro con un futbolista menos, y después eliminaron a Noruega en tiempo suplementario, en un duelo físico y muy exigente.
Ese recorrido les permitió llegar a semifinales con un equipo probado en la adversidad y con una confianza creciente.
Thomas Tuchel, el hombre elegido para cambiar la historia
La Asociación Inglesa de Fútbol apostó por un entrenador de prestigio internacional para dar el salto que no consiguió con Gareth Southgate y tras el interinato de Lee Carsley.
Thomas Tuchel asumió oficialmente el cargo el 1 de enero de 2025, convirtiéndose en el primer entrenador alemán en dirigir a Inglaterra y rompiendo un molde: es el tercer extranjero en dirigir el seleccionado de los Tres Leones. Además, su contratación no estuvo exenta de cierto revuelo popular, debido a la histórica rivalidad entre Alemania e Inglaterra.
Tuchel llegó después de conquistar la Champions League con Chelsea, ganar la Bundesliga con Bayern Múnich y dirigir también a Borussia Dortmund y Paris Saint-Germain. Desde su presentación dejó en claro que pretendía una selección intensa, agresiva y protagonista, inspirada en el ritmo de la Premier League.
Antes del Mundial tomó una decisión polémica: dejar afuera a varios nombres de peso. Entre las ausencias mundialistas sobresalen Trent Alexander-Arnold (Real Madrid); Phil Foden (Manchester City); Cole Palmer (Chelsea); Harry Maguire (Manchester United) y Luke Shaw (Manchester United).
Fue una muestra de priorizar el funcionamiento colectivo por encima de la trayectoria, aunque despertó críticas por el peso propio de los nombres que dejó afuera.
Jude Bellingham, el nuevo líder
Si Harry Kane, el goleador del Bayern Múnich, continúa siendo el capitán y la referencia ofensiva, el gran símbolo futbolístico de esta Inglaterra es Jude Bellingham.
Con apenas 23 años, el talentoso volante de Real Madrid se convirtió en el motor del equipo. Su capacidad para conducir, romper líneas, llegar al área y aparecer en los momentos decisivos con goles lo transformó en el futbolista más determinante de los ingleses durante esta Copa del Mundo. Incluso por encima del propio Kane, su influencia explica buena parte del crecimiento del seleccionado de Tuchel.
A su lado aparecen nombres de enorme jerarquía, como Declan Rice (Arsenal), Bukayo Saka (Arsenal), Reece James (Chelsea), Noni Madueke (Arsenal) Jordan Pickford (Everton, el histórico arquero) y John Stones (Manchester City), conformando una base con experiencia tanto en la Premier League en las principales competiciones europeas.
Cómo juega Inglaterra
El equipo de Tuchel alterna entre un 4-2-3-1 y un 4-3-3 muy flexible.
La salida comienza desde los centrales, con Declan Rice como eje en el medio para iniciar la circulación. Jude Bellingham tiene libertad para romper líneas, conducir y aparecer por sorpresa cerca del área rival (algo que le ha traído grandes réditos), mientras que Harry Kane suele retroceder unos metros para asociarse y generar espacios para las diagonales de los extremos. En la lucha del mediocampo puede estar una clave para la selección argentina.
Según lo exhibido en esta Copa del Mundo, cuando Inglaterra pierde la pelota ejerce presión alta durante los primeros segundos, buscando asfixiar al rival, y, si no consigue recuperarla rápidamente, se repliega con orden, intentando horizontalizar el juego del rival para recuperarse.
Otra virtud del equipo de Tuchel es su juego aéreo: con sus centrales y el propio Kane cercanos al 1,90, más la pegada de jugadores como Rice, la pelota parada es un arma letal del conjunto inglés.
El objetivo de la pizarra de Tuchel es cortar los circuitos creativos y activar la potencia física para agarrar mal parada a la defensa del rival, en este caso la de Argentina, mediante la velocidad de Bukayo Saka o Anthony Gordon (que se ganó la titularidad con una gran Copa del Mundo).
Como debilidad, se pudo apreciar cierta dependencia de Bellingham para romper partidos cerrados. Cuando el mediocampista es bien controlado, Inglaterra suele perder fluidez en los últimos metros. Y ahí puede estar una clave para "La Scaloneta".
Harry Kane, el goleador que sigue persiguiendo su gran consagración
A sus 32 años, Harry Kane continúa siendo uno de los delanteros más completos del fútbol mundial. El "9" no solo aporta goles: también baja a participar del juego, fija a los centrales y libera espacios para las llegadas de los mediocampistas por afuera.
Capitán del equipo, máximo goleador histórico de su selección y con mil batallas en el lomo, llega a esta semifinal buscando el título más importante de su carrera.
La "maldición" que quiere romper
Inglaterra solo fue campeón del mundo una vez: en 1966, cuando fue anfitrión, bajo la conducción de Alf Ramsey y con figuras como Bobby Charlton y Geoff Hurst. En el mítico estadio de Wembley, y con polémica, venció en la final 4-2 a Alemania Federal en tiempo suplementario, tras igualar 2-2 en los 90 minutos.
Sesenta años después, quiere romper esa sequía en Estados Unidos. Y Argentina se lo quiere impedir.
Un duelo que nunca pasa inadvertido
Argentina e Inglaterra se enfrentaron en cinco oportunidades por la Copa del Mundo, y cada una de ellas dejó una huella profunda. A tal punto que las estrofas de "El que no salta, es un inglés" se reproducen en loop desde hace años en cada partido de "La Albiceleste".
Desde el áspero duelo de 1966, pasando por la obra maestra de Maradona en 1986, la definición por penales de 1998 y el triunfo inglés en 2002, cada capítulo alimentó una rivalidad que ocupa un lugar especial en la memoria futbolera de ambos países.
Esta semifinal escribirá un nuevo capítulo. Ya no estarán Maradona, Ortega, Lineker, Beckham ni Owen. En cambio, serán Lionel Messi y compañía, por un lado, y Jude Bellingham y Harry Kane, por el otro, los encargados de darle continuidad a una historia que, cada vez que el Mundial los vuelve a cruzar, parece detener el tiempo por 90 minutos.
Y ojalá que este miércoles con Leo, como lo fue en el '86 con Diego, el destino le vuelva a guiñar un ojo a los de camiseta azul con el escudo de la AFA reposando en el costado izquierdo del pecho.
¿Qué equipos se enfrentarán en el Mundial?
Argentina e Inglaterra se enfrentarán en las semifinales del Mundial.
¿Quién es el entrenador de Inglaterra?
Thomas Tuchel es el entrenador de Inglaterra, asumió el 1 de enero de 2025.
¿Cuándo se jugará el partido?
El partido se jugará este miércoles en Atlanta.
¿Cuál es el jugador clave de Inglaterra?
Jude Bellingham es considerado el jugador más determinante de Inglaterra en esta Copa del Mundo.
¿Qué rivalidad histórica hay entre los dos equipos?
La rivalidad entre Argentina e Inglaterra incluye momentos memorables como el gol de Maradona en 1986 y el escándalo de 1966.