Messi, en los hombros de Enzo Fernández, abanderado de la ilusión (Foto: @Argentina)

Mundial 2026

Aura

16/07/2026 | 17:07 |     

Juan Schulthess

En dos sílabas y cuatro letras (sí, justo cuatro), hay una palabra que puede resumir en forma más o menos precisa el indomable espíritu de la selección argentina. Es una palabra con varias acepciones que varían según el contexto: espiritualidad, misticismo, arte, medicina y las redes sociales la utilizan de distintas maneras. En algún punto, el fútbol amalgama todas esas ramas. Una palabra que es más fácil entenderla que explicarla: aura.

Y es que la selección argentina logró algo que es muy difícil de conseguir: la identificación de su gente. Y que contra Inglaterra, con la manera en que los jugadores cantaron el himno ante su némesis, con el fútbol y el corazón desplegados durante el partido y con el gesto simple pero contundente de la bandera de Malvinas tras la enorme victoria, alcanzó su apogeo.

Esa identificación puede leerse desde lo futbolístico, con la idiosincrasia nativa y esencial del potrero: la de las canchitas de tierra con dos remeras oficiando de palos, una pelota que no necesariamente tiene que ser una pelota y las ganas de jugar hasta que la caída del sol apague el "picadito". La idiosincrasia de la garra, la gambeta y el atrevimiento. La del fútbol argentino. Pero que también (y aún más importante), puede leerse desde un punto de vista humano.

El mensaje del equipo dirigido por Lionel Scaloni y liderado por Lionel Messi es contundente: un mensaje de resiliencia, de carácter, de pelearla, de luchar hasta el final y creer. De nunca bajar los brazos. De ir para adelante con fe, siempre con fe, más allá de las dificultades del camino, así en la cancha como en la vida. Un mensaje que dice, como rezaba el Indio Solari en “Sorpresa de Shangai”, que el que abandona no tiene premio.

Argentina es un equipo integrado por jugadores y un cuerpo técnico que desafían a un viejo axioma social que, por suerte, está quedando atrás: el que dice que los hombres no lloran. Argentina es un equipo de hombres. Y es un equipo de hombres que lloran, que se abrazan, que se emocionan, que no tienen miedo ni vergüenza de aflojar la garganta ante los ojos de millones y dejar que las lágrimas corran por sus rostros mientras la vida les pasa por las retinas. Un equipo humano. Y, por eso, también es tan cercano.

El representativo nacional despierta empuje, alegría, ilusión, éxtasis, locura, emociones únicas y difíciles de describir, reflejadas en un fervor popular impactante que riega las calles de celeste y blanco, cual hormigas legionarias que se entrelazan en una gigante estructura de amor. Es el fútbol. Es la “Scaloneta”, que disipa las diferencias y une, en un solo grito, a este bendito y muchas veces castigado país.

Y es que la selección nos abraza a todos en un sentimiento homogéneo para escapar, al menos por un ratito, de las silenciosas batallas del día a día para abrazarnos a una ilusión colectiva que apaga los incendios de la mente con la inenarrable pasión que nos une por un deporte que es mucho más que un deporte. Que sueña, más que nunca, con que brille la cuarta estrella en el cielo glorioso de nuestra nación.

Por todo esto, pase lo que pase el domingo, Argentina ya ganó. Y ganó hace rato. Y ganó más que las copas que ganó. Argentina tiene eso que, como el fútbol, es más fácil de entender que explicar: aura. Y, para la gran final del Mundial, tener aura, estar todos juntos, ser uno solo, es como jugar con 12.

Lectura rápida

¿Qué palabra resume el espíritu de la selección argentina?
La palabra es aura.

¿Quién dirige al equipo argentino?
El equipo está dirigido por Lionel Scaloni y liderado por Lionel Messi.

¿Qué logró la selección argentina contra Inglaterra?
Logró la identificación de su gente, especialmente al cantar el himno y mostrar la bandera de Malvinas.

¿Qué mensaje transmite el equipo argentino?
Un mensaje de resiliencia, lucha y fe, que invita a nunca bajar los brazos.

¿Qué representa la selección argentina para el pueblo?
Despierta emociones únicas y un sentimiento homogéneo, uniendo al país en torno al fútbol.